miércoles, 2 de febrero de 2022

Contextos: Aunque se trabaje con una persona o con un grupo, la mirada siempre será social

 


 

Tres apuntes complementarios:

 

1.      * En lo educativo y en la discapacidad siempre está presente lo social.

     Tanto al hablar de discapacidad como al abordar lo educativo siempre hablamos de contextos.   En el caso de la discapacidad, el modelo social menciona a la discapacidad como término genérico que incluye “déficits, limitaciones en la actividad y restricciones en la participación. Indica los aspectos negativos de la interacción entre un individuo (con una “condición de salud”) y sus factores contextuales (factores ambientales y personales)” (CIF, 2001).

 

2.      * Dimensiones ineludibles

    En lo clínico como en lo educativo resulta imprescindible considerar diferentes dimensiones a la hora trabajar, trazar estrategias terapéuticas y pensar las intencionalidades educativas.  Algunas de estas dimensiones ineludibles son: situación y/o condición de salud; género; origen y situación socioeconómica; y condición étnica.

 

3.      * Mirada y clínicas.


    En línea con lo anterior cada vez que llega una persona a GRAPP. Estudiante, paciente, adolescente, joven o adulta, aunque el trabajo sea con esa persona, también se trabaja (de algún modo) con su familia e institución educativa por ejemplo. Y la mirada integra las dimensiones género, inscripción social, situación de discapacidad, condición étnica, etc. 

    A nivel interdisciplinario e interinstitucional: el generar encuentros y sinergias es parte de las estrategias técnicas. Y a nivel clínico: lo familiar, lo educativo, lo institucional, siempre se expresa de uno u otro modo y abordarlo resulta ineludible.

 

4.    * Discusiones más profundas.

 

“Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo”

                                             (Ortega y Gasset, 1914)

    Cómo sucede con otros temas, quedan abiertas las puertas para profundizar en diversas líneas. Por ejemplo, muchas discusiones oportunas pueden darse tomando los aportes de Marcelo Percia para problematizar la noción de sujeto y de yo (ver Sujeto fabulado I y II). Los tres apuntes iniciales sólo presentan, esquemáticamente, algunas nociones que para nuestro quehacer entendemos fundamentales.